viernes, junio 16, 2006

Goleada argentina

Impresionante la goleada del seleccionado argentino. Desde hace mucho tiempo que no se ve al equipo jugar así, algo así como mejor que el juego bonito de los brasileños.
Desde temprano la gente se fue preparando para el partido de hoy que definía la clasificación a octavos de final de la Copa del Mundo. Yo por mi cuenta me levanté a las 8am, me pegue una ducha, me cambie y me fui para El Sol de Galicia (para los que no conocen el barrio de Flores, El Sol de Galicia es como el santuario de las donas, los churros y las bolas de fraile) para encontrarme con Martín (toti), Mariano, Rodrigo y Gonzalo, pensé que iba a ser un trámite, que nadie además de nosotros iba a estar ahi, bueh, me equivoque, había fila hasta en la calle, asi que tardamos quince minutos para comprar, las tan cotizadas por todos nosotros, bolas de fraile y los churros. Despues nos fuimos para un mercadito chino (sese, cada vez estamos mas influenciados por la cultura china, interactuamos con sus dificultades para hablar nuestro idioma y aceptamos que nos den caramelitos que nadie come en vez de cinco centavos de vuelto, si, la viveza no es solamente criolla... jaja) y compramos la tan tradicional Cindor de chocolate, y luego fuimos a pasar a buscar a Bruno. Durante el camino, charlamos, Toti hablaba de sus intensiones de comprarse la remera de la selección argentina de fútbol y ponerle el nombre de Riquelme en la espalda así lo confundían con él en Don Napoleón, cada uno se probaba por un rato los tan molestos gorritos de Argentina con forma de sombrero de bufón, hasta llegar unos minutos antes de que empieze el partido, a la casa de Matías (alias El Cabezón, ustedes se preguntarán el porqué le dicen así, es simple, es porque tiene el Winning Eleven 10) para ver el partido. Allí se discutía, y se disputaban los tan comodos lugares en el sillón, y se empezaban a sarpar las bolas de fraile que estaban sobre la mesa, que El Cabezón con dudosa higiene en sus manos, había colocado sobre un platito y con mucha atención había vertido los granos de azúcar que se intercalaban con microscópicas bacterias que quizás hagan que alguno de nosotros nos agarre la gripe aviar. Gritamos los seis goles con euforia, las donas se acabaron enseguida, y nos dedicamos a ser un mini-torneo de Winning Eleven 10, que como era de esperar, perdí todos los partidos. Llegó la 1.20pm, y nos fuimos para la puerta del colegio, saludamos a todos, nos fuimos para Bolivia y Páez y entrenamos en nuestro nuevo deporte que consiste en escupir a un pequeño hoyo en la vereda, seguimos caminando hasta dividirnos totalmente y llegar cada uno a sus casas.

Por grafspeelers