martes, julio 25, 2006

Los extremos de edades...

A veces me pongo a pensar si tengo falta de sentimientos o qué. Suele pasarme que no encuentro gracia a las tonterias o travesuras que hacen los pequeños, desde bebes a chicos de diez años. Concurro a lugares como reuniones, shoppings o la misma calle, y siempre va a haber un bebe que realiza alguna boludes como mirar fijo a alguien para que una mujer de algún suspiro. Ni hablemos de estupideces como agarrar un vaso, decir algunas palabras o soplar una velita en un cumpleaños para que esten todos atentos y riendose, a veces no se si es forzadamente. Realmente a mi no me causa gracia, me aburre y me dan ganas de decirle al pobre pibe, que seguramente no tiene la culpa de hacer lo que hace, que no me causa gracia... Ademas son sucios e incluso crueles, mean y cagan por cualquier lado, son pegajosos por la baba y vomito que destilan y tan blanditos que parecen, y creo que no es una mala analogía en su forma física, a un moco. Y la crueldad, no tarda en aparecer en ellos, no creo en la inocencia de los niños que tantos hablan, son capaces de mear en algún lugar y echarle la culpa al perro, si al pobre Bobby que tanto se aguanta para hacer sus necesidades en la calle esperando al dueño que se la pasa boludeando las horas que no esta durmiendo o afuera en la calle boludeando de otra forma.
No se que le ven de gracioso o tierno a un bebe, he llegado a darme cuenta que ni siquiera los veo tiernos. Bueno, no se si soy el único o que, el único que ha intentado darme respuesta fue uno de mis hermanos mayores, quién me dijo que es una cuestión de edades, que ese amor o entretenimiento que muestran los adultos con los niños, se debe a una relación cosanguínea o nostalgia. Estoy algo seguro que debe ser algo así, es una explicación que tiene lógica, ¿no?.
De mi crítica, tampoco se salvan los viejos, si, si bien los respeto porque se que todos llegamos a esa edad y por el simple hecho de que son personas como nosotros, incluso con mas sabiduría, los encuentro en cierto modo parecido a los bebes, pero ya llegaremos más adelante a eso.
Si uno se pone analizar, se ve algo así como una curva elíptica en la vida. Uno nace pequeño en volumen, con poca capacidad para retener orina, gases o heces, con poco interés en ciertas cosas y desbolados en otras, total siempre esta mama o papá que se ocupen de lavarlo y alimentarlo a uno. Luego llega una edad en el ser humano (siempre refiriéndome al género masculino ya que me baso en experiencia propia y de amigos, y ademas porque no tengo ninguna hermana solo hermanos), como a los seis años, donde uno ya no usa pañales, donde empezamos a sentir cierto pudor de cagarnos adelante de todos, de babearnos, de que se nos caigan los mocos, de tirar vasos con contenidos liquidos, empezamos un proceso de civilización (¿estamos de acuerdo hasta ahora?). Y así llegamos a la preadolescencia, nos interesamos más por los deportes, empezamos el fanatismo por el fútbol, algo así como la Confirmación en los cristianos, ya que ahora somos fanáticos de nuestro club de fútbol pero con decisión propia y no porque ''papa dice q que diga que soy de Boca'' y nos llevaba a la cancha y nosotros ni siquiera puteabamos al árbitro. En esta etapa también empiezan las cartas cursis de amor con alguna compañerita de banco, siempre una atracción sana, no porque la compañerita tiene unas tetas y un culo tremendo. No te digo que nos enamoramos de cualquier bagayo, pero si de minitas que si las vieramos hoy en día, diríamos que es una rubia plana con cara desabrida.
A los trece años entramos en la famosa, conflictiva y con varias transformaciones físicas, adolescencia. Las mujeres empiezan a desarrollarse, uno las mira y si tienen un cuerpo que es aprobado por nosotros pero su fachada facial no le favorece, uno dice ''le doy, le pongo una bolsa en la cabeza, y le doy para adelante''. Empiezan las etapas de noviazgo, las ganas de ponerla de muchos, la indecición de la carrera universitaria a elegir, las salidas nocturnas con amigos, los fanatismos por bandas musicales y el viaje a Bariloche.
Y finalmente llegan las etapas de adultez, que no voy a explayar ya que soy simplemente un adolescente, y porque me da paja seguir escribiedo e irme de tema.
Bueno, volviendo al tema, si, me fui al carajo, llegan las personas a viejas y es como si volvieran a tener características de bebes que ya fueron mencionadas, uno al volverse viejo empieza a disminiur en altura y a encorbarse en algunos casos se llegan a ver viejos con apariencia de topo, como Juan Topo en los Simpson, una vez mas nuestras felicitaciones a Matt Groenning por su capacidad desplegada en sus series animadas . Pero una cosa que realmente me pudre de los gerontes, no digo pudrir pero si que me resultan densas, cuando sacan tema para hablar de cualquier boludes, y se van por las ramas y no saben cuando cortar la charla, cuando el oyente esta cansado de escucharlos, de escuchar cosas ya sabidas, consejos ya dados y obvios, muchas veces se tornan repetitivos. No digo que sea un defecto, ni tampoco quiero ofenderlos o que se sietan insultados, solo les digo la impresión que me dan. Estan casi siempre como fastidiados por algo, uno va un consultorio u algo y se quejan de esperar cinco minutos de más, o que esto y lo otro. Suben a un colectivo y están como poco atentos de los demas, y se cagan en los demas, y se toman su tiempo para colocar sus monedas o preguntarle algo al chofer, están como abstraídos de la realidad.
En fin, he aquí una breve reseña de los dos extremos de edades y algun que otro bocadillo sobre las etapas entre estos dos extremos, la niñez y la ancianidad. Espero que no se haya ofendido aquel pendeviejo que se actualizado y usa la pc y que por alguna configuración de las estrellas ha entrado en este blog y por consiguiente leído este artículo, o alguien en representación de algún abuelo.
Un saludo a todos nuestros lectores.


Por grafspeelers