Volvimos, supercargados con tappers, sanguches de miga y muchas novedades...
Si, hemos regresado luego de una ausencia que calculo yo (si, calculo, porque me da bastante paja clickear en la pagina el boton ''atras'' y ver la fecha del último post) será de una semana... En fin, volvimos con muchas cosas para contar, y que confiando de nuestro esfuerzo, podrán verlas plasmadas en la brevedad, es decir, cuando tengamos tiempo disponible (el cual escasa muchas veces): partido de la selección contra Mexico, opinión acerca del recital de Alasdies, una crítica acerca de dos excelentes libros que leí este año que me han ayudado mucho humanamente, un artículo acerca del amor como ágape que esta vinculado a uno de esos libros que pienso contarles (se que las parecerá aburrido, que a lo mejor carecerá de trascendencia para algunos, pero no quiero caer en la superfluidad, olvidar mi interés por la filantropía algo que he desarrollado estos últimos dos años y hacer de un blog, un sitio baladí), y una breve narración de la elección de la empresa para ir de viaje de egresados y el consiguiente atiborramiento de empresas en el curso.Primero, dedicaré mi preciado y de mucha estimación tiempo a redactar el encuentro para ver el último partido de Argentina que fue contra Mexico.
El sábado pasado, nos encontramos en la casa de Martín para alentar y sufrir todos juntos viendo al equipo nacional. Se presumía que la concurrencia a la casa de Martín iba a ser relativamente grande, pero no, el clima lluvioso y el desfile de los chicos de 5to para recaudar fondos no permitió que fueramos bastantes, y solamente estuvimos Martín, el cabezón Matías y yo. Lamentablemente, tampoco concurrieron las bolas de fraile y las donas de El Sol de Galicia porque salí bastante apurado de casa (3.50 pm, y empezaba las 4 pm el partido) y corriendo al estilo Forrest Gum, pasé por el aclamado lugar y me di cuenta que se había comercializado bastante, se había transformado en un lugar populista, ¡había cinco personas adelante mío para comprar!, por lo tanto no lo dude, seguí mi camino, llegué a la casa de Martín ni siquiera con una Cindor pero en el momento del himno nacional y no me perdí nada del match. Empezó con un gol de Mexico, pero rapidamente a los cuatro minutos, igualamos el marcador con gol de Crespo, de ahí en adelante, fue poca la claridad en el ataque argentino, Mexico se refugió atras, y todos sufríamos cuando llegó el tiempo suplementario, hasta que un zapatazo de Maxi Rodríguez de afuera del área, sin dejarla caer, al estilo del gol de Cole en el partido de Inglaterra contra Suecia, colocó la pelota en el arco sin posibilidades al arquero. Y clasificamos, ahora se viene Alemania el viernes que viene, partido duro, que si logramos la victoria seguramente concurriremos todos al Obelisco.
Obviamente, tenemos fotos de aquel día:
Martín (toti), el cabezón y yo, sosteniendo la bandera argentina con la inscripción de La Caverna Voodoo.
El cabezón asesinando a Bart (si ustedes vieran la cantidad de fotos que sacamos, en estilos parecidos a ésta, se dan cuenta que estamos lejos de estar exentos de hacer boludeses...)
Por grafspeelers











